Cómo organizar tu clóset en Puerto Rico: errores comunes | Off Clutter index

Cuando entro al clóset de una clienta, muchas veces lo primero que escucho es que le da vergüenza cómo está. Y yo la entiendo. Soy mamá de una adolescente y de un nene pequeño, y sé lo que es terminar el día entre lavar ropa, cocinar, recoger y atender a los nenes. Organizar el clóset queda para "cuando tenga tiempo", y ese tiempo no llega.

Por eso te quiero contar lo que veo. No para que te sientas mal, sino para que sepas que no eres la única y que tiene solución.

Lo primero que veo

Casi siempre es lo mismo: el espacio está saturado. Hay más cosas de las que caben, hace falta depurar y el clóset no está diseñado para lo que la persona tiene.

Los errores más comunes

1. Un clóset que no está pensado para ti

Muchos clósets tienen un diseño que no toma en cuenta las necesidades reales de quien lo usa. ¿Cuántos pares de zapatos tienes? ¿Tienes trajes largos? ¿Usas más piezas de arriba o de abajo? ¿Dónde van las carteras? Si el clóset no responde a eso, la ropa termina donde quepa.

2. No se aprovecha el espacio

Hay espacio arriba, en las puertas, en las esquinas, y se pierde. Maximizar el espacio es lo que hace que un clóset sea práctico y funcional de verdad.

3. Compras repetidas

Este me lo encuentro muchísimo. Cuando no ves lo que tienes, terminas comprando cosas iguales o muy parecidas. Otra blusa negra, otro mahón. Y no es que seas desordenada: es que la acumulación y la falta de un sistema no te dejan ver lo que ya está ahí.

4. Comprar organizadores sin medir

Ves unas cajas lindas en la tienda y te las llevas. Llegas a casa y no caben, o no resuelven el problema. Antes de comprar cualquier organizador, mide el espacio y pregúntate qué problema quieres resolver.

5. Organizar sin depurar

Si no sueltas primero, lo que haces es reacomodar el desorden. Depurar siempre va antes que organizar.

¿Y la humedad?

Aquí en Puerto Rico no podemos hablar de clósets sin hablar de humedad. Lo que siempre recomiendo es usar un deshumidificador dentro del clóset. Y si ves humedad en las paredes, busca a un experto en el área para que la corrija antes de organizar. No vale la pena organizar encima de ese problema.

Por dónde empezar hoy

  1. Escoge una sola sección. No tienes que vaciar el clóset completo en un día.
  2. Saca todo lo de esa sección y sepáralo: lo que usas, lo que ya no te sirve y lo que vas a donar.
  3. Agrupa lo que se queda por tipo, para que veas lo que tienes.
  4. Si necesitas organizadores, mide primero.

Lo que de verdad ganas

Un clóset organizado te ahorra tiempo, dinero y esfuerzo, y te quita estrés todas las mañanas. Pero lo que más me importa es lo que haces con ese tiempo: estar con tu familia y tener tiempo de calidad para ti y para los tuyos.

Y si sientes que no tienes el tiempo, o que en tu casa hay alguien que ayuda pero organizar no es lo suyo, para eso está mi equipo. Aquí te explico cómo trabajamos los clósets.

Con cariño,
Katia